domingo, 22 de abril de 2012

Siempre te pienso







Siempre te pienso sentada en el andén de una habitación,
esperando desnuda atravesar el páramo de cualquier noche,
en un tren sin reposo, viajando en la penumbra.
Te veo fumando un cigarrillo negro,
altiva y desolada,
un bourbon con hielo en las manos,
como si entre tus piernas
el mundo no tuviera más valor
que el dolor de la carne
o la ausencia programada de un día de fiesta.

martes, 31 de enero de 2012

Oí hablar de miradas de pájaro










Oí hablar de miradas de pájaro,
las que cruzan los océanos embarcadas en el viento.
Siento la lejanía, el vértigo que traen los cartabones,
los que pueden medir los milímetros entre dos puntos del mapa
pero que no hablan de distancias de un cuerpo a otro cuerpo,
las que sólo se sustentan en el eco de la última caricia.
Hay demasiadas preguntas esperándome
y todas conocen lo que ocultan,
pueden ser unos billetes en tránsito donde establecer el olvido,
una plaza, una sombra esperando la noche,
una ciudad sin nombre donde abandonarme.






sábado, 1 de octubre de 2011

Hoy, sábado 1 de octubre, en la Feria del libro de EJEA


Hoy sábado día 1 de octubre estaré firmando, para los que queráis,
mis dos poemarios últimos en la Feria del libro de Ejea de los Caballeros (Zaragoza)


En la caseta de Eclipsados (Todas las mentiras que te debo)

En la caseta de Olifante (Babel en las manos)







viernes, 19 de agosto de 2011

Puede que el día de hoy ...








Puede que el día de hoy
tenga a la soledad como habitante único de mis palabras.
He cerrado todo contacto con el exterior.
Sólo escucho jazz y de vez en cuando me tomo una cerveza.
La casa es grande y se remueve con la luz de la tarde,
enciendo las cuatro lámparas según van llegando las sombras
y me vuelvo a fumar otro cigarrillo,
Chester sin filtro, los que fumaba antes.
No es aconsejable volver a los vicios,
pero si vuelves es mejor recuperar las buenas costumbres.
Desgrana su trompeta Miles,
estoy enganchado subiendo a ese ascensor para el patíbulo…
camino con él dentro de una película francesa,
en la que París sale en todos los encuadres
como si fuera tu sala de estar,
eso sí, en blanco y negro, con el silencio y las miradas perdidas
como interpretes estelares y de lujo.


martes, 5 de julio de 2011

Me asalta una duda razonable













Me asalta una duda razonable cuando cierro la puerta
y bajo los cuatro pisos que me separan de la calle.
Cada peldaño es un posible adiós,
una nueva esquina donde no existes
y tu silencio es un remolino lejano de tiempo.
Te amo pero es igual que sea verdad o no.
Todo lo que esconde la calle trae las mentiras,
las tuyas, las mías, las nuestras,
envueltas en papel de celofán azulado
como el regalo perfecto que te debo por tu cumpleaños
- un viaje, un vestido, un perfume,
tal vez una opera de Verdi en el Real...-
Aunque ahora que lo pienso y aunque me duela,
lo mejor es que deje de llevarte en mi cabeza,
dando tumbos y entregada a mis flaquezas,
cuando nunca sé si mi vuelta está cercana.




Ya puse este poema pero me ha gustado la foto...esas escaleras...