lunes, 9 de mayo de 2011

Las palabras de Ángel Guinda en Los diablos azules







Presentación del libro


Todas las mentiras que te debo, de Fernando Sarría


(Madrid. Los Diablos Azules. Viernes 6 de Mayo de 2011)





José Luis Alegre Cudós, en su libro Ridícula prosaica, rítmica verborrea, escribe: “Un poeta no nace de la nada”. Gran verdad.


Y mucho antes Jean Genet había afirmado que “el niño es el padre del hombre”.



Todo poeta que lo es, todo poeta definitivo, nace de algo o alguien que conmocionó los cimientos de su infancia. Es el caso de Fernando.



Fernando Sarría, pese a ser poeta –y pese a un conocidísimo verso de Fernando Pessoa- no es un fingidor.


Fernando es un motor de amor.



Otros son los que enamoran, Fernando es el que se enamora: de la vida, de las personas, y también del amor.


Fernando es, sobre todo, una misteriosa máquina espiritual de escribir poesía.


Pocos poetas como él tienen tanto entusiasmo, es decir, tanta inspiración; tanta voluntad de ser, de ser poeta.



Fernando ha escrito un magnífico libro de poesía figurativa, existencial, meditativa, testimonial, con un coloquialismo narrativo, expresionista, mágico; y una empatía con el lector, a quien hace cómplice de todas sus vivencias.



Fernando es el Azorín de la poesía actual. Cada poema suyo es un mundo, porque cada verso que lo conforma es un microcosmos sencillo y transparente como una perla de agua, como una gota de luz. Ejs.: “un botón desprendido de la camisa más querida”, “Pasa una sombra en bicicleta”, “el humo reblandeciendo las distancias”.